martes, julio 31

Libres, libres de verdad

56. La esclavitud moderna —la cacería de negros, el tráfico entre África y Europa y América— fue la primera gran recaída de la cristiandad en la barbarie. —A las tierras cristianas los hombres deben entrar como hijos de Dios, siempre libres. —Todos los horrores occidentales se siguen de ese primer paso criminal: son como un castigo merecido ejecutado por propia mano.

57. La esclavitud contemporánea —el tráfico humano de los siglos XX y XXI— es tanto más criminal cuanto más la oculta un mundo que se ensoberbece en sus libertades. —Sorprende lo invisible que puede ser la injusticia cuando nadie está dispuesto a remediarla.

58. Apelar a la libertad para justificar una acción es señal de que la acción no se justifica. —Las acciones viles no se ennoblecen por la libertad de elegirlas; las honestas, solamente por las razones previas a la elección, que la mueven.

martes, julio 24

Más sobre la libertad y la esclavitud


53. Todas las palabras se gastan en la boca de los abusadores. —La palabra “amor” subsiste porque hay hormonas. —La palabra “libertad” está muerta, a las masas no les interesa: no tiene bases biológicas. —Todas las tiranías son posibles: ¡nadie las nota!

54. La libertad interior es proporcional al dominio de sí mismo. —La perdemos por la debilidad de la voluntad o por la corrupción de la inteligencia, nunca por las circunstancias exteriores, por injustas que sean.

55. La esclavitud antigua fue un progreso: más vale ser esclavo del vencedor que morir bajo su espada; mejor es vivir como esclavo en una familia noble y civilizada que permanecer para siempre, libre, en la barbarie. —Los antiguos no tenían forma de advertir que todavía era posible un progreso mayor: la libertad cristiana, que viene de lo alto.




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miércoles, julio 18

Atraso en envíos

Estimados lectores: He notado un atraso en mis envíos. Fijaré el día MARTES para actualizar este blog maximas minimas. Y dentro de poco abriré un blog solamente para poner las columnas de la prensa escrita.


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martes, julio 17

Libres . . . coninuación

50. Más libertad hay dentro de un convento de clausura —libertad con alegría— que en la suma de todos los sistemas políticos libertarios. —Allí están ellas y ellos por elección de amor: aquí, nosotros, como masa acarreada para votar entre alternativas iguales, y sujetos a mil leyes y tributos y pesos que no entendemos.

51. ¿Dudas de si eres libre? —Quizás no lo eres, pero ¿cómo te atreves a extender tu duda a la Humanidad entera?

52. Cuando afirmas, tan seguro de ti mismo, que nunca elegimos libremente entre una cosa y otra, o entre el bien y el mal, o entre obrar y abstenernos, ¿lo dices porque piensas que es verdad o porque algo te determina a creerlo?

lunes, julio 2

Libres como pájaros

47. Él se pone en manos de su asesor financiero y de su abogado. —Ella se deja estirar la piel por un experto, y afeitar, recortar, vestir. —Ellos siguen hasta la última palabra del drogadicto de la guitarra eléctrica. —Y luego dicen que en la vida del espíritu no necesitan consejeros porque valoran mucho su autonomía.

48. ¿Qué se necesita para creerse lo del Súper Hombre? —Sífilis.

49. ¿Te obsesiona ser libre? —Señal de que eres esclavo.

jueves, mayo 10

45. Así decía una mujer fuerte: “la vida se me ha ido en deseos, y las obras no las hago”. —¡Y había removido medio mundo y el cielo entero!

46. La vida humana es tan breve que todas sus acciones y omisiones pueden sumarse en un instante. —Sólo la misericordia de Dios podrá salvarnos del juicio que haremos de nosotros mismos.

sábado, abril 7

42. El engaño es antiguo: como no puedes hacerlo todo, luego no haces nada; como no puedes cambiar el mundo, no limpias la pocilga que te cobija; como todo está tan mal, no haces tú el bien a tu alcance. —Sigue quejándote: ¡eres parte del problema!

43. A fuerza de combatir las mil omisiones de cosas pequeñas importantes, al final, con la suma, vendrá lo grande.

44. La vida no se valora sumando las acciones buenas y restando las malas, ni contrapesando virtudes y defectos. —Un solo acto de soberbia destruye el alma, más aún si se creía segura en sus muchos méritos. —Una sola obra de amor y de humildad puede redimir una vida miserable, porque esa obra es divina: la impulsa una gracia invisible. —Nosotros no sabemos quiénes están predestinados.

martes, diciembre 19

  1. Las omisiones culpables proceden no solamente de la pereza y de la cobardía, sino también, frecuentemente, de no haber probado hasta sus límites la propia capacidad de hacer el bien. —¡Ánimo, tú puedes!

  2. Te conozco: sueñas con acciones grandes mientras apenas haces las pequeñas. —No dejes de soñar, que ya es hacer algo que los pusilánimes no hacen.

  3. No ves las omisiones porque de ti nada sale. —¡Sal de ti mismo y verás tus omisiones! —¿O no te conmueve el dolor que podrías haber aliviado, los hambrientos que rugen con tu hartura?

jueves, noviembre 2


1. Una circunstancia pequeña, si determina la intención, puede cambiar la naturaleza entera de un acto.

2. El Teólogo formuló el primer principio de la acción moral así: “el bien ha de ser hecho y proseguido y el mal ha de ser evitado”. —Después señaló algunos bienes que todos reconocen: la vida, el matrimonio y la familia, los amigos, conocer la verdad y especialmente la verdad sobre Dios . . . —De aquí se siguen los preceptos que Moisés recogió en los Diez Mandamientos. —Finalmente, sólo los sabios y prudentes saben cómo obrar en las situaciones difíciles. —Y el fin de la historia: los sabios y prudentes son muy pocos.

3. Nadie está obligado a lo imposible. Por eso, no es omisión, sino simple ausencia de acción, abstenerse de un acto contrario a las leyes físicas o morales. —Tan imposible es matar al inocente o mentir como tomar la luna con la mano.

lunes, octubre 23

1. El fin justifica los medios. —Solamente un fin absoluto, que impone su ley al universo, puede hacer injustificables los actos que se le oponen. —Si Dios no existe, todo está permitido.

2. La bondad de tu obrar no es independiente de sus efectos en el mundo. —Si Dios no existe, eres responsable de todas las consecuencias de tu acción hasta el infinito, o de ninguna: ¿qué más da? —Si Él cuida su universo, cuídate tú de no dañarlo hasta donde alcanzan tus brazos.

3. Una sola acción de un solo hombre, para bien o para mal, es menos que una mota de polvo en el universo infinito. —Dentro de su alma, para edificarla o para perderla, es más que el universo infinito.

jueves, septiembre 14

1. El Filósofo enseña que lo que hemos de hacer sabiendo lo aprendemos haciéndolo. —Caminar, hablar, querer, pensar, comer, rezar . . . ¡Todo!

2. La acción, ¿es buena o es mala? Ésta es la distinción fundamental. —Corrompida está el alma o la cultura que nos fuerza a recordarlo.

3. Las obras buenas son siempre fragmentos del bien posible. Como en un rompecabezas, cada una contribuye a edificar el alma. —Basta un golpe fuerte para hacer saltar todas las piezas.

sábado, septiembre 2

Acciones y omisiones



1. Al final del día, todos tienen una intención recta. Por eso dice el refrán popular que el infierno está empedrado con buenas intenciones: las que se usan para justificar lo injustificable y las que se quedan en perezosas omisiones.

2. Si has hecho lo que estaba en tu mano, quédate tranquilo. —Pero, ante el mal que campea en el mundo, ¿puede alguien creer que ha hecho todo lo posible?

3. Las acciones se diversifican por sus propósitos. Quien no sabe lo que quiere ignora lo que hace.

4. Frecuentemente actúas a tontas y a locas porque no sabes lo que quieres. —Y no sabes lo que quieres porque nadie te ha enseñado a querer. —Sí: a querer se aprende.

jueves, agosto 10


1. —Solamente de los muertos cabe decir si han sido o no felices. —Pero hay que mirarlos enteros, desnudos, desde el otro lado. —La imagen de un hombre feliz en este mundo es siempre un engaño, una caricatura, algo que da risa.

2. La felicidad verdadera —decía un autor francés— nunca se encuentra si se busca directamente. —Y un alemán: está como en el dorso de las acciones. —Y un español: ¡no me jodas!

3. A estas alturas, espero que la palabra “felicidad” te provoque náuseas. —Olvídate de ella y dedícate a una vida dura, de hueso y carne y sangre. —Quizás, al final, cuando entregues el alma a tu Creador, Él se digne darte lo que los mentirosos de este mundo te prometen.

martes, agosto 8

1. Quien busca la felicidad en el amor, que sepa que así se destila el odio.

2. ¡Muera la felicidad! —Estoy de ofertas hasta las narices.

3. —Convéncete: la mayoría de los hombres no son felices, ni pueden serlo, ni lo serán jamás. —Porque viven como cerdos.

4. ¿Recuerdas el consejo del místico aragonés?: “No puedes vivir de espaldas a la muchedumbre: es menester que tengas ansias de hacerla feliz”. —Pues yo te digo: no los adules, no les prometas la felicidad, remécelos a golpes de verdades fuertes. —La felicidad a la carta, a cada uno según su capricho, lleva derecho al Infierno.

jueves, julio 6


1. Al amor y a los amigos no hay que pedirles la felicidad: ésa es la mejor manera de perder el amor, los amigos y la felicidad.

2. La felicidad se encuentra en el amor y en la amistad . . . sólo al comienzo, como un engaño divino. Después, el amor y la amistad o están por encima del deseo de ser feliz o son falsos y mueren.

3. “Yo no sé si soy feliz contigo; no me lo pregunto: ¡no me lo preguntes!” —decía un enamorado de verdad—. Y añadía: “Yo te quiero simplemente a ti”.

martes, junio 27

1. Decía un inglés decimonónico que más vale ser un Sócrates desdichado que un cerdo satisfecho. —Él quería encarecer el gozo más elevado de la sabiduría y de la virtud por sobre los placeres bajos. —Pues, no: más digno es un cerdo en su ignorancia que el idiota que se refocila en su ciencia y en su virtud. —Prefiero vivir a lo bestia, y que Dios me perdone, antes que pasarme toda la eternidad mirándome al espejo.

2. El vino alegra el corazón del hombre, dice la Biblia. —El alcohol ahoga las penas —sabiduría popular, que no se equivoca. —Un poco más ahoga el alma: gatilla las depresiones. —Sirve como anestesia para operar en caso de naufragio y otras hipótesis de la teología moral. —Para la felicidad, no sirve.

3. Algunos llaman “felicidad” a la estimulación continuada del sistema reproductivo. —Y luego llevan su profunda convicción, de largas y tempranas experiencias, a la política, la educación de la juventud, el arte, la psiquiatría, la economía . . . y aun a la teología moral.

jueves, mayo 18

  • La mirada del sabio, cuando se posa sobre sí mismo, o ve ignorancia o está a oscuras. —Las ciencias no colman el deseo: abren a cada paso nuevas vetas para seguir deseando. —El sabio y el científico, si son humildes, serán felices sólo por ser humildes. —Sin humildad todo saber deprime o enceguece.

  • La felicidad imperfecta, posible en esta vida, consiste en la práctica de la virtudes —comentaba un italiano, tomándolo de un griego antiguo—. ¿Y la felicidad perfecta? —¡Ah!, ésa está más allá de las fuerzas humanas y de la vida presente: procura hacerte amigo de Dios. —Así cualquiera.

  • Las virtudes no dan la felicidad. —Vivir conforme a la razón no hace dichosos a los hombres. —Solamente la soberbia, la autocomplacencia del que admira su prudencia, su justicia, su fortaleza, su templanza y tantas otras excelencias suyas, puede llevar a creerse tamaño despropósito. —Más vale morir clavado en una cruz, convencido de la propia miseria, mirando de frente a la Virtud escarnecida.

jueves, abril 13

  • Sano y hermoso, para siempre: inmortal. ¿En este mundo, así como está? Sería una maldición de los dioses. —Nuestro Dios, infinitamente bueno, por lo menos nos reserva un lugar en el Infierno.

  • Ese que dijo que en el futuro todos serían famosos por quince minutos vaticinó la distribución equitativa de la curiosidad recíproca. La fama nunca puede ser igualitaria.

  • Algo de felicidad hay en conocer a los famosos, pero no en ser uno de ellos. Su felicidad es una máscara de cosmética burda, escamada, de luces mortecinas y de ojos que lloran en la noche. Sus admiradores lo sospechan: ellos lo saben sin género de duda.




lunes, abril 3

  • El dinero no da la felicidad, pero calma los nervios —es un lugar común. —Que a los suicidas ricos les pregunten por sus nervios

  • El poder dura poco porque lo ambicionan muchos. —Mientras se posee se sufre por la perspectiva de perderlo. —Los poderosos rara vez son felices, aunque sientan ese cosquilleo de ser obedecidos. —Si el poder te hace feliz, Dios te perdona: es ignorancia invencible.

  • El olor del incienso, las condecoraciones y los premios, la alabanza que se vierte en los oídos . . . Por cada gramo de honor, te dan un poco menos en metálico. —¿No te da asco ser tan barato?

domingo, marzo 26

Felicidad a la Carta

  • Si tienes la obligación de ser feliz eres un pobre hombre. —¿Que tienes el derecho a la felicidad? —El derecho a lo que nadie puede darte. ¡Qué cosa más triste!


  • Lo importante —dicen— es que cada uno sea feliz a su manera, con sus opciones de vida, con sus valores, con su visión del mundo. —Fantástico. —Conmovedor. —Así se igualan los grandes santos, que sometieron su voluntad a la ley de Dios, y los peores criminales, que satisficieron sus deseos torcidos más allá de toda medida. —Tan feliz es la Madre Teresa como Adolfo Hitler: ella eligió aliviar a los leprosos; él, aniquilar a los judíos y a los polacos. —Cuestión de opciones.


  • Riquezas. —Poder. —Honores. —Salud. —Inmortalidad. —Belleza. —Fama. —Placeres, gruesos y sutiles. —Sabiduría y ciencia infinita. —Virtudes, sentirse siempre bueno. —Amor y amores y amigos. —Una colección de todo eso. —Nada: convéncete: no serás feliz poseyendo lo que quieres, sino queriendo acoger lo que no sospechas.